La Piedra Translatofal

El blog de traducción de Sergio Núñez Cabrera

Traducir a la manera gueparda u osada

Un ser humano debería ser capaz de cambiar un pañal, planear una invasión, despiezar un cerdo, ensamblar una barca, diseñar un edificio, escribir un soneto, hacer un balance, levantar una pared, expresarse en otro idioma, remendar un hueso roto, confortar a un moribundo, obedecer órdenes, dar órdenes, cooperar, actuar en solitario, resolver ecuaciones, analizar un nuevo problema, esparcir estiercol, manejar un ordenador, cocinar una comida sabrosa, sufrir con entereza y luchar eficientemente.
La especialización es para los insectos.

– Robert A. Heinlein (Tiempo para Amar, 1973)

Mucho se ha hablado ya de si un traductor ha de especializarse o no. Parece ser que el consenso es que un traductor ha de encontrar su nicho de mercado y ceñirse a él. Claro, uno llega al mundillo 2.0 y se topa con que a lo mejor su plan de estudios estaba totalmente equivocado (que oye, lo está, pero creo que no de la forma que nos atañe hoy). Hoy me he despertado con esa idea rondándome la cabeza, así que me lo he tomado como una señal y he decidido reflexionar un poco al respecto. Agarrárense los machos (siempre me ha hecho gracia esta expresión, acabo de buscar la etimología y es bien curiosa .

Este mes he terminado el Curso de Traducción y Localización de Videojuegos de Trágora Formación. En otra entrada redactaré una reseña más detallada, pero baste decir que creo que el curso merece mucho la pena (y no, no cobro comisión). Aparte de eso, sé subtitular (depuré la técnica en el Máster de la ULPGC y en las prácticas con Subbabel) y ahora mismo estoy reciclándome por mi cuenta en el uso de Trados Studio 2011. Tengo dos novelas traducidas y he enviado el currículo y la carta de presentación (personalizados, por supuesto) a varias editoriales, quizá lleguen al centenar. Hasta la fecha, solamente dos me han respondido, he pasado la prueba para ambas y estoy a la espera de que me lleguen encargos por parte de una de ellas. He decidido que no me interesa colaborar con la otra porque la tarifa era fija por libro, aparte de irrisoria; tanto, que al principio no fui capaz de salir de mi incredulidad y, si bien rechacé la propuesta, luego me fui cabreando cada vez más ante tamaño insulto a mi capacidad como profesional. ¿No he pasado la prueba acaso? ¿No has comprobado mi nivel? Ya me extrañaba a mí que la chica que me llamó me diera la buena nueva con tanta renuencia y escrúpulo en la voz: está claro que sabía que lo que me iba a plantear era ruin a más no poder. Pero volvamos a Trágora Formación: el profesor que imparte el curso, Isaac Gómez, es bastante versátil: subtitula y audiodescribe, traduce páginas web, videojuegos, da clase… Todo un profesional, vaya. No obstante, no he comenzado la entrada para hablar de esto (bueno, en realidad sí), sino para compartir con vosotros mis reflexiones acerca de guepardos y osos cual Félix Rodríguez de la Fuente:

El guepardo. Ese noble animal de porte gallardo y gesto adusto que depreda sobre antílopes, gacelas y animales pequeños. No obstante, si bien la presa varía, no así ocurre con el modus operandi: se trata de un cazador sobrespecializado. Ha ido evolucionando de manera que ha descartado otros rasgos de su clado a favor de una complexión más ligera, la imposibilidad de retraer las garras (que funcionan como los tacos de una bota) y una rapidez legendaria. Sin embargo, basta con ver unos cuantos documentales de La 2 para sacar la conclusión de que ser guepardo es una faena. Vale que eres rápido, pero si se te escapa la presa (calamidad que suele ocurrir muy a menudo), tus reservas energéticas habrán menguado de manera significativa y no tendrás posibilidad de reponerlas hasta que tengas más suerte en una caza futura. Además, eres un mamífero, lo que implica que eres endotérmico y cuentas con un metabolismo voraz que requiere cantidades ingentes de energía. Además, la evolución está repleta de casos de presas que se adaptan para evitar a los depredadores en función de la especialidad de estos últimos. Uf, la cosa está peliaguda.

«Baaaad to the bone, tanararará, baaaaaado to the bone» (8).

«Baaaad to the bone, tanararará, baaaaaad to the bone» (8).

Por otro lado, tenemos al oso, que también es endotérmico, pero tiene en su haber una gran ventaja sobre el guepardo: es omnívoro, lo que se traduce en que no siempre ha de utilizar el mismo método de caza. ¿Que no hay salmones con los que jugar al squash? Da igual, ese arbusto de ahí da unas bayas que son toda una delicia, ya lo decía Mamá Osa. Es más, es bien sabido que los osos hibernan; se adaptan al clima.

«Ups, ahí va otra gacela que se le ha escapado a don Guepardieu. Qué penita, leñe.»

«Ups, ahí va otra gacela que se le ha escapado a don Guepardieu. Qué penita, leñe.»

Otros ejemplos, ya fuera del mundo natural, nos vienen de la mano de la crisis financiera. La palabra «ladrillo» adopta a día de hoy ciertas connotaciones en el imaginario español muy alejadas, por no decir del todo opuestas, de aquellas de hace un lustro. Por no hablar del muy fascinante (y truculento) caso de Detroit, que parece sacado de un decorado de cierta serie de zombis.

Ahora mismo se me ocurre que todo depende de la especialidad. Es probable que un localizador de videojuegos o un subtitulador tenga mayores recursos que un traductor literario para encontrar clientes, y más con la actual situación del sector editorial. Por ello, creo que, si bien especializarse es muy respetable e incluso deseable (el primero que quiere especializarse soy yo, sinceramente), mi humildísima opinión es que hay ramas que lo tienen mejor que otras y que, por tanto, la solución podría venir de la mano de las «nuevas» tecnologías. El libro electrónico ofrece muchas posibilidades que podrían hermanar varias especialidades, pero de eso ya hablaré en otra entrada, que hay que racionarse.

James Franco: tan pronto tira calabazas explosivas desde su aerodeslizador como provoca el cisma de su especie por hacer el mono.

James Franco: tan pronto tira calabazas explosivas desde su aerodeslizador como provoca el cisma de su especie sin querer. Puede que diversificar no sea tan bueno, después de todo.

Anuncios

Navegación en la entrada única

11 pensamientos en “Traducir a la manera gueparda u osada

  1. No soy más que un aficionado, así que esto no va mucho conmigo, pero sí que me gusta probar de todo un poco. Aún me faltan varias cosas por probar. Nunca he traducido una novela, ni un juego, ni un cómic… En mi caso lo del cómic roza el delito.

    Hace poco empecé a traducir una novela sencillita, y creo que sería capaz de terminarla, pero me llevaría tanto tiempo que no me lo puedo permitir. Tengo que estudiar mucho más. ><

    Por cierto, me vino muy bien tu entrada sobre la raya, nunca la había usado. Ni siquiera sabía cómo escribirla… ^^U

    Saludos.

    • Para ser un aficionado, últimamente tiene usted mucho renombre ;).

      Te animo a que practiques con el cómic. Hace poco le pregunté a un colega (de profesión, no de los que se sientan contigo —¡o conmigo!— en un banco a comer pipas) cómo era eso de traducir tebeos (acabo de tener una regresión a cuando me leía los de Mortadelo y Filemón cuando era pequeño). En su caso, no tuvo que editar ningún bocadillo o globo; lo hizo todo en un archivo de texto. A mí es algo que me intriga. También estoy practicando con el Photoshop y ya tengo guardadas un par de viñetas en el disco duro para practicar, en caso de que me lo pidan en una editorial, que no creo, pero vaya usted a saber.

      Me alegra muchísimo (de verdad) saber que la entrada de la raya te ha ayudado :). Ahora, ya sabes, a reproducir el tono del original y a darle al coco con los problemas de traducción. Por mi parte, mi primera novela tardé cuatro meses en traducirla, aunque claro, por aquella época me levantava a las 6.00, me metía en una cocina ocho horas y era en mi rato libre cuando traducía. Esa novela no se publicó (es la primera parte de la trilogía que traduje), pero me sirvió de práctica para el Máster de Traducción y Mediación Intercultural de la ULPGC y constituyó una semilla que germinó para que, tras mandar un capítulo, me pasaran la segunda entrega de la saga. Lo cierto es que estoy por traducir un par de capítulos de una novela por mi cuenta y enviárselos a alguna editorial, a ver si así hay más suerte.

      Un abrazo, mi fiel seguidor. Siempre es un placer leer lo que opinas al respecto de las entradas que publico.

      Sergio

      • ¡¿Renombre yo?! Supongo que lo dices porque Pablo Muñoz me ha mencionado no sé dónde y ha habido un fugaz aumento de visitas, pero eso es pasajero, en la próxima entrada volveré a estar a solas con mis jóvenes y bonitas seguidoras… lo cual no está tan mal. ^^

        ¿Cuatro meses? Yo no la acabaría ni en cuatro años. Entre el trabajo, el japonés y las tareas normales apenas tengo tiempo para hacer traducciones. Y encima el blog, que también quita mucho tiempo. Si es que me meto un unos líos… ^^U

        Saludos.

  2. Exacto :D. Me alegro de que tu blog tenga la difusión que mereces; te planteas dudas que todo traductor se ha preguntado alguna vez.

    Por cierto, se me olvidó comentar la entrada sobre Bulma. Se me había ocurrido una solución medianamente buena (claro, qué voy a decir yo), a ver si me acuerdo y te comento la entrada, que está muy bien, oiga.

    En la primera tardé cuatro meses, en la segunda unos tres y medio (tenía que compaginarla con el máster) y la tercera la traduje en dos meses (solo tenía que compaginarla con un curso en línea y con hacer deporte).

    Las cosas de palacio van despacio, dicen por ahí. Lo importante es que disfrutes con lo que haces.

    Un saludo,

    Sergio

    • Me tienes intrigado. A ver hasta donde llega tu imaginación. ^^

      Por cierto, los subtítulos que lleva ese vídeo no me los tengas en cuenta. >< Pero si no te importa sí que me gustaría que me dijeras si ves algo mal en los que pondré en la siguiente entrada.

      Saludos.

  3. Antes que nada, debo darte las gracias por esta entrada. Es realmente útil leer las experiencias y opiniones de otros traductores antes de lanzarse a la piscina (para lo que cada vez me queda menos, por otra parte).
    Luego, tenía que decirte que me he reído un montón con la comparación que haces con los guepardos y los osos, muy original, desde luego; además, es más efectivo esto que una charla eteeerna con los pros y contras de la especialización.
    Por continuar, ¡un saludo!

    Y, ahora sí, como colofón, te deseo mucha suerte, a ver si te responden pronto y con buenas tarifas en la editorial “guay”. 🙂

    • ¡Hola, Sandra!

      Muchísimas gracias por haberte tomado la molestia de comentar en este humilde blog y que encima sea de forma tan positiva. Me animas mucho a seguir, de verdad.

      La entrada me salió de dentro, si te soy sincero. Llevo un mes planeando una entrada sobre los libros enriquecidos y el otro día se me ocurrió otra que, debido a su «naturaleza», aún le falta mucho. De hecho, con esta he pecado de impaciente; no la planifiqué y por eso se me olvidó comentar que esta reflexión es aplicable solo a los traductores que están empezando a abrirse camino. Los que ya tienen su cartera de clientes fijos puede que no se sientan tan identificados en el sentido de que ahora se encuentran en una posición «más cómoda» (lo entrecomillo porque, se mire por donde se mire, ser traductor autónomo tiene poco de cómodo).

      Por último, no sabes cómo te agradezco que me desees suerte. No nos conocemos de nada y, aún así, me expresas tus buenos sentimientos. Así da gusto, la verdad. God bless the Interwebz.

      Un saludo,

      Sergio

  4. EstudianteULPGC en dijo:

    Hola, Sergio:

    Acabo de leer el comentario que has dejado en un blog sobre un profesor que te impartió clases en la ULPGC y me he suscrito al tuyo porque soy estudiante de Traducción e Interpretación en esa misma universidad.

    Por problemas personales he tenido que dejar a un lado la carrera pero la retomaré en septiembre. No puedo permitirme caer en la frustración por los avatares de la vida.

    ¡Será un placer leerte!

    Un saludo,
    EstudianteULPGC

    • ¡Pío, pío :D!

      Qué bien que mi blog llegue a las nuevas promociones de la ULPGC. Espero que tu paso por aquí sea agradable y mínimamente interesante. No puedo sino darte ánimos a seguir adelante. Si te sirve de consuelo, yo mismo dejé la carrera durante el primer semestre del primer año precisamente por un cúmulo de motivos personales. Ahora miro atrás y tampoco era para tanto… ¡anda que no me saldrían obstáculos más adelante! Sin embargo, también influye mucho el momento personal por el que estemos pasando: a veces el más mínimo percance puede exasperarnos. Todo forma parte de la vida. Que conste que no intento menospreciar tu situación; con la que está cayendo (frase cacareada donde las haya, lo sé), tan solo espero que no sea nada excesivamente grave. Y en cualquier caso, ojalá que todo se resuelva con la mayor brevedad posible. Una buena idea sería aprovechar que te has alejado del ámbito universitario para continuar formándote por otros medios, como cursos, prácticas autodidactas, repaso de los apuntes, etc. Ve a tu ritmo, simplemente.

      Un placer tenerte por aquí.

      Sergio

      • EstudianteULPGC en dijo:

        Gracias por tu respuesta. Me ha animado mucho.

        No tengo experiencia laboral como traductor pero sí he hecho muchas traducciones como aficionado. Mi objetivo es seguir formándome por otros medios hasta septiembre y creo que este blog me servirá de ayuda.

        Gracias.

        EstudianteULPGC

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: