La Piedra Translatofal

El blog de traducción de Sergio Núñez Cabrera

Archivar para el mes “mayo, 2013”

One Big Lovely Blog Awads: respuestas y nominaciones

Vaya, vaya ¡qué sorpresa! Elena Fernández Luna (@ElenaTrágora) me ha nominado a los premios One Big Lovely Blog. Muchas gracias, no soy digno. ¿Que en qué consisten estos premios? Citemos a Elena:

Para quien no los conozca, estas nominaciones funcionan así: si te nominan en algún blog (digo yo que te avisarán) tienes que contestar a las preguntas que plantea la persona que te nominó (mis respuestas más abajo). Luego tienes que nominar tú a 11 personas y plantear 11 preguntas más que esas personas pueden contestar en su blog (mis nominaciones y preguntas más abajo). ¡Muy divertido!

Dicho lo cual, ¡empecemos!

1. ¿Por qué ese nombre al blog?

Sencillamente, porque supone un juego de palabras en el que intervienen dos elementos que me encantan: la narrativa fantástica y la traducción. Además, la Piedra Filosofal a la que hace referencia tenía la facultad de transformar los metales en oro ¿y qué es la traducción sino transformar un texto en otro? Siempre se toma un texto ajeno como base. Es posible que en vez de oro te salga papel platino, pero oye, que de transmutar va la cosa. Además, tanto la alquimia como la traducción son cuestiones de equilibrio: se manejan varios factores que han de combinarse en su justa proporción (siempre y cuando queramos obtener buenos resultados, si queremos volar el laboratorio y las plantas anexas del castillo, entonces hagamos traduchurros). Tengo planeada una entrada acerca de esto, por cierto. Otras opciones fueron El grimorio del translatomante (nivel de frikismo: Sheldon Cooper), El taller del lexicoturgo (que no «del léxico turco», ahí habría que preguntarle al gran Rafael Carpintero), Choque de trujamanes, Tormenta de textos, Tropecientas mil hojas de traducciones subfrikinas (dicharachero donde los haya), Yo, traductor (creo que este estaba cogido ya) y muchos más. La Piedra Translatofal es conciso, evoca con precisión aquello a lo que quiero referirme y encima me deja la ropa muy suave y esponjosa.

2. ¿Cuál es tu verdadera vocación?

Dibujar. Si bien no queda tan bien como responder «traducir, pues respiro traducción por todos los poros», sí que tiene que ver con una cualidad que me resulta básica en este oficio: la creatividad. Ya sea para formar nuevos términos (algo que me encanta, por si no os habéis dado cuenta) o para darle la vuelta a esa frase que te ha quedado redonda, pero que tienes que acortar cual charcutero lingüístico debido a determinados factores como la restricción de caracteres en un archivo de Excel o en un subtítulo. Como dato curioso, podéis ver el último proyecto en el que me explayé como artista aquí. Ya tiene un par de años, pero bueno. Lo cierto es que ya no dispongo de demasiado tiempo para seguir practicando. La última ilustración que hice fue mi tarjeta de presentación, que además debería actualizar a fin de introducir algo sobre videojuegos y localización (quizá un mando o una consola… ¡o a lo mejor el zombi podría estar jugando a la play!). Sobre el proyecto que comentaba antes, se trata de un juego indie para el que diseñé los dos bandos que se enfrentan en él: humanos y mutantes. En un principio iba a ser una modificación del modo historia del Quake II, pero era demasiado trabajo. Eso sí, todos los nuevos enemigos y personajes que había diseñado están ahí, pululando alegres por la red.

3.  Di tres cosas de tu día a día en el trabajo que te encantan.

En restrospectiva, me encantaba levantarme a las 6.30 de la mañana y empezar a traducir. Era un momento bastante íntimo entre el texto y yo: todo a mi alrededor estaba en silencio y lo único que escuchaba era la voz del autor y de los personajes. Era como editar una película y decidir el ángulo de la cámara, de forma que describiera con la mayor precisión posible la visión del autor original. Y sonará masoquista, pero también me apasiona el trabajo duro, y traducir novelas de narrativa fantástica y ciencia ficción lo es; creo, sinceramente, que me vale para demostrarme a mí mismo que soy capaz de organizarme. Y, por supuesto, cuando sabes en tu interior que has dado en el clavo con una frase o un término, ya sea real o inventado.

4.  Ahora di una que no soportas.

Que no me da mucho tiempo para entrenar, leer, dibujar o jugar a videojuegos.

5. ¿Te ha costado mucho encontrar clientes? ¿Por qué?

De hecho, me cuesta, en presente de indicativo. Algo positivo que me llevo de ser traductor autónomo es que me ha servido para tener más ambición e iniciativa, cualidades que siempre había querido cultivar.

Bueno, sobre el porqué, supongo que es un cúmulo de factores: en la carrera nunca nos enseñaron a conseguir clientes ni fidelizarlos; acabas la licenciatura y la sensación que te asalta es que ¡sorpresa! eres el mensajero persa de 300 y el rey Leónidas está a punto de pegarte un patadón para tirarte al pozo. ¡Si yo quiero ser espartano! En realidad, supongo que ya soy un poco espartano, pues hay que lancear, empalar, desjarretar, cercenar y mutilar largo y tendido para abrirse camino en esto. Hay días en que el ejército persa parece que no acaba nunca; hay otros en que tienes la sensación de haber cosechado una victoria decisiva. Lo peor son los cambios de humor: no puedes evitar pensar que pasas por alto algo básico de lo que te darás cuenta dentro de unos cuantos meses, cuando ahora podrías sacar provecho de la situación. Luego te llegan noticias de otros frentes en los que la guerra va de maravilla y te dices a ti mismo «¡si ellos pueden, yo también!». Dejando de lado la referencia (imagino que cansina a estas alturas) a 300, el principal factor es que he perdido mucho tiempo en enviarles el currículo y la carta de presentación (a veces incluso la ilustración de mi tarjeta de visita, si veía que pegaba con el cliente) a editoriales, ¡no contestan ni a la de tres! Pero claro, ¿qué iba a saber yo? A fin de cuentas, tengo dos novelas publicadas, lo cual ya es algo de experiencia. Por eso he querido hacer los cursos de localización de videojuegos con Trágora, porque creo que en la localización hay más salidas (además, los videjuegos siempre me han gustado y he descubierto que localizar me entusiasma). Por no mencionar que ahora muchos juegos miman mucho la narrativa, así que siempre puedo satisfacer mis anhelos de traducción literaria. Casi todas las (pocas) empresas de localización a las que se lo he enviado me han contestado, aunque sea para decirme que me tienen en su base de datos. Echo mucho en falta una actitud así en las editoriales. Obviamente, lo ideal sería compaginar ambas actividades. Eso me haría inmensamente feliz.

6. ¿Qué consejo darías a un recién licenciado?

Que no pierda el tiempo y diversifique. Que se tome buscar clientes como un trabajo de ocho horas. Que tenga sentido común. Que siga formándose siempre que le sea posible. Que cuando se haga autónomo se dé de alta en el ROI. Que empiece a mandar currículos incluso antes de acabar y que, si no responden, vuelva a enviarlos pasados cinco o seis meses. Que se vaya haciendo visible en internet, aunque sea a través de LinkedIn. Que valore todos los días el amor que le profesan los que están a su alrededor, porque en más de una ocasión será lo que termine por sacarle de las bajonas. Que tenga iniciativa y no se conforme con poco. Que demuestre siempre lo que vale, en donde, como y cuando sea. Incluso que se busque otro trabajo que le permita sobrevivir mientras sigue encontrando clientes potenciales de traducción. En Canarias tenemos un 70% de paro juvenil, así que sé que es más fácil decirlo que hacerlo.

7. ¿Y a un profesional de tu sector?

A los pocos profesionales de la traducción literaria que tengo el gusto de conocer no puedo darles ningún consejo, en todo caso, son ellos los que deberían dármelos a mí. Todos demuestran ser profesionales ejemplares; muy cercanos, dispuestos a ayudar y, sobre todo, humildes. Esta última me parece una de las cualidades más grandes de un traductor y considero que debería hacerse más hincapié en ella en la carrera: del mismo modo que a los estudiantes de medicina les dicen desde el primer día que van a ser la élite (o «elite», como gustes) de la sociedad, a los traductores deberían inculcarnos que, visto lo visto a lo largo de la historia, la traducción va por modas, así que no hay verdades absolutas; «todo cambia, nada permanece» y tal y cual. Por supuesto, estos cambios se dan a lo largo de mucho tiempo, pero en términos prácticos nos puede hacer ver que hay cabida para muchos puntos de vista. Por lo tanto, aprendamos a ser humildes en las inevitables puestas en común y no nos creamos mejor que nadie. Y como me gusta predicar con el ejemplo, no considero estar en posición de dar consejos profesionales. En lo personal no entro, porque cada cual es un mundo y en la variedad está el gusto.

8. ¿Qué dicen tu familia y amigos de tu trabajo?

Saben que es duro, tanto al ejercerlo como al buscarlo. Desde aquí aprovecho para darles las gracias por apoyarme.

9. Cuando no estás trabajando, ¿qué haces? :O

Buscar trabajo, a todas horas. Diría «leer», pero, por mucho que me duela admitirlo, sería faltar a la verdad: tengo La chica mecánica aparcado desde hace meses principalmente por falta de tiempo, pero quiero acabarlo porque la traducción es de Manuel de los Reyes y estoy tomando notas; otra manera de aprender. También diría «dibujar», pero sería otro tanto de lo mismo. Lo que sí que intento hacer por todos los medios es entrenar: es necesario para no acabar con espina bífida al estar tantas horas sentado. Eso sí, me gustaría entrenar CrossFit con mis hermanos más a menudo. Por último, los fines de semana paso tiempo con mi novia, quien tiene la paciencia de una santa y me ayuda a desconectar.

10. ¿Cómo te ves dentro de 10 años?

Buena pregunta. Me gusta pensar que miraré atrás y recordaré estos tiempos con la sonrisa que reporta un mínimo sentimiento de seguridad. Y también que habré disfrutado de la vida de una vez, pues me he privado de muchísimas cosas por pagarme la carrera, el máster y demás obligaciones, entre las que se cuenta perseguir mi sueño de ganarme la vida con la traducción. Espero haber viajado a los sitios que me gustaría visitar, haberme realizado profesionalmente, aportar algo de valor al gremio y, sencillamente, ser feliz.

11. Para quien esté pensando en crear su propio blog, ¿qué le dirías?

Si es traductor y el blog es profesional, que hable de traducción y que al menos intente darle su toque personal. Parece algo de perogrullo, pero no lo es.

Bueno, pues hasta aquí mis respuestas. Ahora es cuando toca nominar. He intentado buscar gente a la que admiro, que me cae estupendamente, que aún no ha sido nominada o que cumpla todos esos requisitos a la vez. Hay otros profesionales, como Juan Pascual Martínez, a los que me gustaría enviarle estas preguntas, pero que supongo que quedan descartados al no tener blog.

http://reyesytruenos.blogspot.com.es/ de Manuel de los Reyes.

http://rafaelcarpinterotraductor.wordpress.com/ de Rafael Carpintero.

http://frikilinguismo.blogspot.com.es/ de Inés Alcolea Llopis.

http://squallido.wordpress.com/ de David Tejera Expósito (¡pío, pío!).

http://donlocalizoteytradupanza.blogspot.com.es/ de Jeffrey Collado.

http://paratraduccion.com/rmendez/ de Ramón Méndez.

http://www.lavadoradetextos.com/author/lavadora-de-textos/ de Ramón Alemán.

http://elfindeladiversion.blogspot.com.es/ de Javier Pérez Alarcón.

http://bernawang.wordpress.com/ de Berna Wang.

http://raulgarciacampos.blogspot.com.es/ de Raúl García Campos.

http://construyendotraducciones.wordpress.com/ de Ana Ayala.

Y mis preguntas:

1. ¿Por qué ese nombre para el blog?

2. ¿Cuál es tu verdadera vocación?

3.  Di tres cosas que te encantan de tu día a día en el trabajo.

4.  Ahora di una que no soportas.

5.  ¿Te ha costado mucho encontrar clientes? ¿Por qué?

6. ¿Qué consejo darías a un recién licenciado?

7. ¿Y a un profesional de tu sector?

8. ¿Qué dicen tu familia y amigos de tu trabajo?

9. Cuando no estás trabajando, ¿qué haces?

10. ¿Visible o invisible?

11. ¿Qué cambiarías del mundo de la traducción?

De nuevo le doy las gracias a Elena por pensar en mí. ¡Si es que te mereces todo lo mejor!

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Los cursos de localización de videojuegos de Trágora Formación

Estos últimos meses he estado enfrascado en seguir formándome. Esta vez, como ya adelantaba en una entrada anterior, me he centrado en la localización de videojuegos, pues en el máster toqué la traducción literaria (de la que ya tenía experiencia profesional), el subtitulado y la audiodescripción, pero no tuvimos ningún módulo dedicado a esta otra rama.

Esta entrada va a ser la primera de la categoría «reseñas». Será la empresa Trágora Formación la que tenga el dudoso honor de ser la que inaugure esta nueva sección.


¿Cómo di con ella? Bueno, tras licenciarme quise hacer un máster y seguir formándome. Sin embargo, la primera vez que intenté entrar en el máster de la ULPGC tuve problemas porque al final el posgrado acabó por cancelarse debido a una serie de asuntos con el ministerio pertinente. Así que puede decirse que di con Trágora «de rebote», como quien dice. Me informé un poco más y descubrí que conocía a uno de los profesores, Isaac Gómez. Nunca tuve demasiado trato con él (nos conocimos cuando él ya estaba acabando la carrera), pero el poco que tuve me causó muy buena impresión. Así pues, me puse en contacto con él y me informó más sobre la oferta de la empresa. Sin embargo, no sería hasta finales del año pasado, una vez acabado (¡por fin!) el máster, que comenzó mi relación formativa con ellos.

El primero que cursé fue el de Guía de Fiscalidad, Contabilidad y Gestión Comercial para Traductores Autónomos, que recomiendo encarecidamente si estáis dando vuestros primeros pasos en esto de ser autónomo. De hecho, a ellos les debo la creación de la presente bitácora, la cuenta de Twitter, la página profesional de Facebook y el perfil de LinkedIn. Me sorprendió muy gratamente la dedicación de los profesores, pues en Canarias tenemos otro régimen fiscal y no dudaron en informarse al respecto solo por mí. No obstante, quiero aligerar un poco la entrada y entrar de lleno en el meollo: los cursos de localización de videojuegos.

Una seña de identidad de Trágora Formación es la profesionalidad con la que gestiona su contenido sin descuidar el trato con el alumnado. Desde el diseño del sitio web hasta el material didáctico, se nota que hay toda una labor detrás, y lo mismo puede aplicarse a este curso. Además, el equipo siempre está dispuesto a contestar tus dudas con un tono cordial y cercano. Y son muy pero que muy pacientes.

Pero hablemos del primer curso en sí. El tutor es Isaac Gómez, cuya preparación queda manifiesta en los comentarios que adjunta a los ejercicios corregidos. Son la mar de útiles para mejorar nuestro rendimiento como profesionales.

Cabe mencionar que la cantidad de tipologías textuales que se maneja en el ámbito de la localización de videojuegos pone a prueba nuestra pericia traductoril: desde textos farragosamente técnicos (si bien necesarios), hasta hechizos y rimas de juegos de rol, el curso plantea nueve actividades para que el alumno sepa dónde están sus puntos fuertes y flacos; dependerá de este sacar en claro aquellos aspectos sobre los que debe hacer mayor hincapié en el futuro. Qué duda cabe de que los ejercicios conforman una práctica de lo más completa que, a menudo, nos pondrá en jaque y nos obligará a echar mano de nuestra sapiencia para resolver los problemas que nos plantean: no se trata solo de utilizar los glosarios correctos o de aplicar nuestro pasado jugón (quién iba a decir que jugar tanto con la consola iba a salir tan rentable) sino de cómo ponemos a prueba nuestra creatividad, algo que me encanta.

Se nota, además, que Isaac domina y adora su trabajo. Responde a las dudas con precisión y sabe guiar al alumno con mucha soltura. ¡Bendita paciencia la suya!

Hay que destacar, también, que en caso de que completéis todas las tareas antes de tiempo, existe la posibilidad de que os manden ejercicios extra. Mi consejo es que aprovechéis esta opción.

Vamos ahora con el nivel avanzado: el nivel II.

Si ya el primer nivel del curso me dejó muy satisfecho, este ha superado mis espectativas con creces. Esta vez cambiamos de tutor, que no es otro que el reputado Ramón Méndez (@Ramon_Mendez), toda una autoridad en el ámbito de la localización.

Preparáos para dar el 100% de vosotros mismos en este curso intensivo (no en vano, esta vez son once las actividades que deberéis entregar, algunas de ellas bastante largas, si bien divertidísimas) en el que aprenderéis a sacarle el máximo provecho a las funciones de Excel en la localización; a manejar las variables con mayor soltura; a hacer malabares lingüísticos debido a la (a veces demencial) restricción de caracteres; a exprimir hasta la última gota de creatividad a la hora de plasmar referencias y chistes; a reproducir textos literarios, género cada vez más presente en el mundo de los videojuegos (tendencia de la que un servidor se alegra sobremanera, por cierto); a manejar variables como si frascos con nitroglicerina se tratara, y, en definitiva, a trabajar como auténticos profesionales. Ramón siempre os aportará comentarios utilísimos a fin de señalar fallos, aspectos que debéis mejorar, propuestas alternativas o, incluso, buenas prácticas profesionales. Preparáos para un profesor la mar de exigente que sacará lo mejor de vosotros mismos. Si acaso, he echado un poco en falta un poco más de refuerzo positivo, pero, por otro lado, si pagáis un curso para que os regalen los oídos (mejor dicho, los ojos), entonces es que no habéis captado la idea. En vuestra andadura profesional rara vez os elogiarán así por las buenas, por lo que podría tomarse como un simulacro la mar de fidedigno de lo que os (nos) espera. Es mejor que os digan sin florituras lo que está bien o lo que está mal, que no que os hagan la pelota y luego os estrelléis.

En cuanto a la dificultad de las tareas, creo que algunas os plantearán auténticos retos: no puede ser de otro modo si queremos dedicarnos a esto. Por mi parte, considero que la auténtica docencia para traductores pasa por aquí, por plantearle al alumnado problemas para los que deba hacer acopio de sus facultades como profesional, como son la creatividad, el buen uso de la lengua materna, el rigor en la toma de decisiones y la adaptabilidad.

En definitiva, Trágora Formación se consolida como un valor inestimable en la formación para traductores. Un complemento perfecto para aquellos alumnos y profesionales que quieren ampliar sus horizontes.

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