La Piedra Translatofal

El blog de traducción de Sergio Núñez Cabrera

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Por sus expresiones los conoceréis: individualizar personajes

Antes de ayer («antié» por mis latitudes) me topé con la presentación del congreso Las voces del suspense y su traducción en el género negro, celebrado en Madrid a finales de octubre y del que podéis leer una reseña en el blog de Alberto Fernández Hernández, cuya lectura recomiendo encarecidamente.

Como decía, en la presentación ya se tocan una serie de asuntos provistos de mucha enjundia, pero hubo uno que me llamó la atención por encima de los demás:

Asimismo, el diálogo ficcional es el modo discursivo para evocar la oralidad, conferir autenticidad y verosimilitud a la trama narrada y dar voz a los personajes ficticios. Una de sus funciones principales es la de caracterizar al personaje, es decir, forjar su manera de ser y actuar a través del habla, conferir credibilidad a los razonamientos y reflexiones que expresa y elaborar la personalidad que le distingue de otros participantes en la acción narrada.

Así pues, voy a proceder a intentar extrapolar lo anterior a mi experiencia en la traducción de textos de ciencia ficción.

Traducir diálogos suele plantear todo un repertorio de dificultades: desde las relativas al dialecto y sociolecto (¿cómo representar de forma adecuada este tipo de rasgos diferenciadores sin evitar caer en tópicos?), hasta pragmáticas (cuando aparecen juegos de palabras o chistes) pasando por aquellas que atañen a la individualidad de cada personaje, pues lo normal (o idóneo) es que el lector sepa diferenciar entre ellos tan sólo por cómo se expresan. Ahora bien, tampoco se le pueden pedir peras al olmo (sobre todo, porque no están de temporada): gran parte de la responsabilidad recaerá en el autor del texto original. Si este no es capaz de individualizar a sus personajes como es debido, obtendremos personajes poco memorables y proclives a que los confundamos con otros. Por lo tanto, esa carencia deberá compensarse con una prosa sugerente u otros mecanismos, es incluso posible que nosotros, como traductores, podamos llenar ese 5% de margen del que disponemos para contribuir a la causa (más adelante aportaré unos pocos ejemplos). No obstante, este espacio no pretende ser un recopilatorio de consejos sobre la creación narrativa.

Por suerte, la saga de los Amos de la Noche da muchas facilidades a este respecto. He aquí un breve muestrario de personajes arquetípicos. Adaptaré terminología del sitio TV Tropes porque me resulta muy graciosa:

El lancero o caballero sangriento (colérico): tipo Lobezno o Vegeta; aguerrido, cínico, beligerante. En la saga que nos ocupa, lo representa el personaje de Xarl. Es muy dado a menospreciar a los demás y el autor menciona su pasado barriobajero. Por lo tanto, hay que saber transmitir esa agresividad y desdén:

TO

TM

 Xarl’s nasty smile never faded. “Stern talk from the rich man’s son. Easy to use pretty words when you’re up at the top of the tower, overseeing a crime syndicate where everyone else does all the dirty work. I used to shoot City’s Edge juves when they came slumming in our sector. I loved everyminute of it, too.”  Eso no le borró a Xarl su desagradable sonrisa de la cara.
—Duras palabras viniendo del hijo de un ricachón. Es muy fácil emplear eufemismos cuando supervisas un sindicato del crimen desde lo alto de una torre y son los demás quienes te hacen el trabajo sucio. Solía disparar a los niñatos de Límite de Ciudad cuando se hacían los barriobajeros en nuestro sector. No me cansaba de cargármelos, en serio.

Vegetabezno: el vinagre definitivo.

El loco del hacha (sanguíneo): psicológicamente inestable, casi autista, a veces hace de secundario cómico. Lo encarna Uzas. A veces sus frases son complicadas de traducir porque en ocasiones entra en trance y, claro, formula frases muy cortas y extremadamente simples. Hay que respetarlo en la medida de lo posible.

TO

TM

“Hnnnh,” said Uzas in the aftermath. He dropped his weapons in disgust, letting them clatter to the floor. “No blood. No skull. No gene-seed to taste. Just a husk of slime melting into the air.” —Mmmm —emitió Uzas tras la resolución del combate. Asqueado, tiró las armas y éstas repiquetearon contra el suelo. —No hay sangre. No hay cráneo. No hay semilla genética que saborear. Sólo un cascarón de cieno que se derrite en el aire.

El guerrero cultureta (melancólico): es muy competente en combate, pero también tiene dotes de erudito, tiende al pesimismo y es educado. Son rasgos que caracterizan a Mercutian. Hay que esforzarse en reflejar el lenguaje culto que emplea el personaje y, cuando hay vacíos léxicos o sintácticos, decantarse por la opción más formal.

TO

TM

 “I was there as well, Xarl. We were the weapon humanity needed us to be. I cherish those memories, when entire worlds would surrender the moment they learned it was the Eighth Legion in orbit. Whether the Emperor demanded it of the primarch, we may never know. But we were that weapon, brother. I take pride in that.”  —Yo también estuve ahí, Xarl. Fuimos el arma que la humanidad necesitaba que fuéramos. Me resulta grato recordar cuando mundos enteros se rendían nada más enterarse de que era la Octava Legión la que tenían en órbita. Fuese o no el Emperador quien se lo exigió a nuestro primarca, nunca lo sabremos. Pero sí que fuimos esa arma, hermano. Me enorgullezco de eso. 

El chistoso (flemático): siempre está soltando chascarrillos y comentarios locuaces; puede tener otras cualidades, pero esas son las que le hacen destacar. Sirve para descargar un poco la acción mientras tira dificultades de traducción a su paso. Su exponente en la saga es Cyrion.

TO

TM

I, also, am coming,” Hound announced. Silence greeted this proclamation. “I am,” he insisted, and turned his blind eyes to Octavia. “Mistress?”
“Fine,” Cyrion chuckled. “Bring the little rat.”
—Yo, también, pienso ir —anunció Fiera. Lo que le dio la bienvenida a dicha declaración fue el silencio de los presentes—. Pienso ir —insistió, para luego mirar con sus ojos invidentes a Octavia—. ¿Ama?
—Venga, vale —concedió Cyrion riendo entre dientes—. Que se venga la pequeña rata.
Masacre es un claro exponente de este tipo de personaje.

Masacre es un claro exponente de este tipo de personaje.

El estoico: frío, eficiente, culto y especialista en lo suyo. En las novelas lo encarna Variel el Desollador, un personaje que recuerda en muchos aspectos a Hannibal Lecter, sobre todo porque es un médico sociópata. Como muchas veces hace diagnósticos a los protagonistas, hay que combinar la documentación médica con lo anteriormente dicho.

TO

TM

 “I know you, [XXX]. Nothing will be lost when you expire.” Here, he paused, but not to smile. Variel was unable to recall the last time he smiled. Not in the last decade, certainly. “Do you wish the Emperor’s Peace?”  —Te conozco, [XXX]. No se perderá nada cuando expires. —Aquí, hizo una pausa, pero no para sonreír; Variel era incapaz de recordar la última vez que había sonreído. Ciertamente, no había sido en la última década—. ¿Deseas la Paz del Emperador?

El sabelotodo: lo sabe todo de todo, aporta datos y tiene escasas dotes sociales. Características que definen muy bien al tecnosacerdote Deltrian. Debido a que se ha modificado a sí mismo para ser cada vez menos humano, quise reflejar frialdad respetando el empleo de oraciones pasivas e impersonales siempre que fuera posible o, incluso, mediante calcos, pues debido a la naturaleza del personaje, el lenguaje deberá ser lo menos natural posible. Las partes en las que interviene son las más difíciles de traducir, no ya por cómo se expresa (disfruté mucho traduciendo sus diálogos), sino por las aquellas en las que el autor resalta su inhumanidad (lo que muchas veces se emplea como recurso cómico): a veces describe imágenes complicadas de trasladar. Otra característica curiosa es que se mezcla la tecnocháchara con el lenguaje religioso. Lo dicho, el personaje da mucho de sí.

TO

TM

 “I offer you this expression of vocalised gratitude,” the tech-adept said. “As an addendum to the exchange of vital linguistics, I apply a further question. Is your arm functioning to an aceptable degree?”  —Os ofrezco la presente expresión de gratitud vocalizada —dijo el tecnoadepto—. A modo de apéndice para el intercambio lingüístico esencial, procederé a aplicar una nueva pregunta: ¿funciona vuestro brazo a niveles aceptables? 

Y a pesar de que estos son personajes más o menos arquetípicos, debido a su naturaleza (la mayoría son miembros del Adeptus Astartes, guerreros modificados genéticamente que han dejado atrás muchos aspectos de su humanidad) el muestrario léxico disponible para el traductor sufre unas cuantas limitaciones. Por ejemplo, todos son ajenos a los estímulos sexuales y tienen un registro medio-elevado, por lo que las voces soeces como «gilipollas» y «cojonudo» están vetadas. Y luego está la convención de suavizar en la medida de lo posible el lenguaje malsonante siempre y cuando sea prescindible. He aquí un ejemplo:

TO

TM

 Cyrion didn’t meet any of their gazes. “The Exalted has ordered him destroyed, no matter what we decide here. If we’re going against that order, we need to have a damn fine reason.” Cyrion no miró a nadie a los ojos.
―El Elevado ha ordenado que le destruyamos, sin importar lo que decidamos aquí. Si vamos a contravenir la orden, tiene que ser por una razón que ni en broma pueda refutarse.

No sé a vosotros, pero a mí lo que me vino a la mente fue «una razón cojonuda» o «que no pueda refutarse ni de coña». También pensé en «una razón de órdago», pero, a la vista de esto ¿habrá órdagos que valgan dentro de treinta y ocho mil años? Por no mencionar que la etimología apunta a una región demasiado concreta del territorio nacional como para que me parezca una solución adecuada.

Por último, en otra entrada ya hablé de los rapaces. Una vez más, la naturaleza del personaje juega un papel muy importante en cómo se expresa; al igual que ocurre con Uzas, los guerreros de este culto emplean frases muy simples, pero se diferencian en que la sintaxis y los términos son incluso más primitivos.

TO

TM

 “Many weeks in dock, yes-yes.”
Lucoryphus exhaled through his vocabulator in reply. Vorasha’s speech always grated against his nerves: the other Raptor barely formed words in full any more, conveying his meanings through a degenerate tongue of clicks and hisses. Statements were often punctuated by an almost infantile assurance. Yes-yes, he’d breathe, time and again. Yes-yes. If Vorasha wasn’t so skilled, Lucoryphus would’ve cut him down long ago.
“Need to soar,” Vorasha stressed. “Yes-yes.”
 —Muchas semanas atracados, sí-sí.
Lucoryphus resolló por el vocabulador a modo de respuesta. El habla de Vorasha siempre le sacaba de quicio: el otro rapaz apenas formaba palabras ya; en su lugar, transmitía sus mensajes mediante un insulso idioma de chasquidos y siseos. Solía puntualizarlos con una convicción casi infantil. «Sí-sí», siseaba él, una y otra vez. «Sí-sí». De no haber sido Vorasha tan diestro, hace tiempo que Lucoryphus le habría rajado en canal.
—Necesito remontar vuelo —insistió Vorasha—. Sí-sí.

De todos modos, como ya he mencionado antes, la mayor parte del peso en lo que a establecer diferencias entre los personajes a través de los diálogos recae en los hombros del autor. Otra forma de ayudar a distinguir los personajes es agruparlos según el grado de cortesía que se profesan cuando tratan unos con otros. Por ejemplo, los humanos se tutean menos en determinadas ocasiones (por ejemplo, cuando se dirigen a alguien de mayor rango o edad), sin embargo, cuando se dirigen a sus señores astartes, emplean el vos de deferencia, salvo cuando el contexto lo requiere. El «usted» lo emplean los astartes con sus esclavos menos cercanos, de forma muy parecida a cómo Darth Vader se dirige a sus tripulantes a bordo de la Estrella de la Muerte; por otro lado, a los esclavos con los que tienen más trato los tutean. Esto también le da pistas al lector. Ahora bien, decidir cuándo se pasa del usted al tuteo es peliagudo en algunos casos, pero de eso hablaré en otra entrada.

Y hasta aquí por hoy. Espero que pasen una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo.

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Una historia de violencia (I)

Avisados quedáis.

Aviso: las imágenes que contiene esta entrada pueden ser un poco desagradables.

Pensad en Star Wars, en The Walking Dead, en Juego de tronos o, como no podía ser de otra forma, en Warhammer. Todos estos trasfondos tienen en común que describen universos ficticios en los que prima el conflicto, universos en los que se agrede a los demás de formas rotundas y expeditivas (por no mencionar el derroche de imaginación que suponen). De hecho, no hay que irse a la fantasía para ver que la violencia es un tema recurrente en la narrativa, los videojuegos, el cine y la televisión. Sin embargo, es cierto que en la fantasía y la ciencia ficción los sucesos no son tanto «Paquito le propinó un puñetazo en la cara a Fernando en el patio del colegio» sino más bien «el sable de luz le rebanó el brazo a Darth Ejemplus a la altura del codo, cuyo muñón quedó cauterizado al instante». Y esto es bastante limpio, porque hay franquicias más violentas que otras, en los que la carga semántica de verbos como «destrozar», «romper» o «cortar» pasan al nivel «hermanita de la caridad», a favor de otros como «reventar», «borbotear», «cercenar», «destripar» o «abrir» (en canal, vaya). Escoger palabras insulsas para describir hechos atroces (si bien muy entretenidos) puede restar impacto a la escena que estamos describiendo. Bien es cierto que tampoco hay que pedirle peras al olmo y que hay que tener en cuenta al autor, pues puede que este no le dé tanta importancia a lo que en la frikisfera se denomina «porno bélico» y más a la evolución de los personajes, la historia, etc. Claro que sí.
¡Que no, que es broma! A ver, si te metes a autor de este tipo de narrativa, está claro que esas secuencias van a ser, la mayoría de veces, cruciales o importantes en la historia y que conforman una parte considerable de lo entretenida o no que resulta una novela de este tipo. A fin de cuentas, no se trata de cuatro páginas en la que te están describiendo lo bellos que son los almendros del patio de la fortaleza ni del exquisito acabado de las jambas en relieve de la puerta principal, sino que te está narrando cómo esos personajes con los que tanto te identificas y que quieres que progresen en la vida (¡almas de cántaro!) están rodeados, espalda contra espalda, dispuestos a vender caras sus vidas ante una horda de enemigos.

El cásting de «Mira quién baila» lo ha petado este año.

En serio, resulta descorazonador que te estés leyendo una novela (de esta índole, se entiende) y pienses «pero qué pelea más aburrida; ¿sabes qué te digo? Que a ver si matan al prota y le dan vidilla a esto». Creo que esto puede suceder por varios motivos, de los que ahora mismo se me ocurren tres:

1)      el autor no ha logrado que te preocupes por los personajes.

2)      el autor no crea peleas novedosas; has leído esto un millón de veces antes, lo único que cambian son los nombres y apellidos de los contendientes.

3)      las palabras empleadas en la traducción no transmiten el impacto necesario, o bien, son imprecisas.

Es este último caso el que podemos remediar, como traductores que somos. No se trata de inventarse nada ni de serle «infiel» al autor. Se trata de que si a alguien le cortan la pierna a la altura de la corva o jarreta (a la que el común de los mortales se refiere como «la parte trasera de la rodilla») no escribas «y le cortó la parte trasera de la rodilla», sino «y lo desjarretó». En realidad, el autor es el que marca el compás, pero siempre hay ocasiones en las que el traductor puede dejar su impronta, pues puede que haya vacíos léxicos en la lengua original o la descripción sea imposible de ser trasladada tal cual a la lengua meta.

El bueno de Darth Maul ha tenido los reflejos suficientes como para parar dos sablazos directos al lado oscuro de sus bajos.

Me vienen a la cabeza tres estadios en los que podemos detenernos. El primero consiste en las técnicas de combate; el segundo, en los efectos, y, el tercero, en las consecuencias. Las técnicas de combate son los movimientos o acciones que efectúan los personajes para acabar con sus adversarios. Lo incluyo porque los movimientos pueden transmitir violencia, aunque no surtan efecto ni lleguen a su destino. Por ejemplo, una serie de expresiones recurrentes de las que me acuerdo ahora son:

ACCIÓN TM DESCRIPCIÓN
.Trazar un arco (descendente o no).

.Efectuar un mandoble (si es con las dos manos).

.Asestar una cuchillada o un tajo.
.Acometer con un espadazo.

To swing (a sword, a hammer, a flail) or to slung. Son siempre verbos que describen movimientos circulares y amplios. Trazar un arco puede ser más elegante; los mandobles y espadazos suelen ser más pesados o brutales, y asestar cuchilladas alude a la rapidez y virulencia de los ataques.
.Propinar un tajo, puñetazo, guantazo o golpe de revés. To backswing. Muy autodescriptivo.
.Empalar.
.Incrustar.
.Asestar una estocada.

.Perforar.

.Atravesar.
.Apuñalar (si es con un puñal o una espada muy corta y por la espalda).

To ram or nail. Todos describen la misma idea, pero la carga semántica difiere en cada caso. Por ejemplo, «empalar» tiene connotaciones más crueles que «atravesar».
.Alzar el arma.

.Llevarse el arma al hombro.

.Enarbolar el arma (en caso de que sea de filo y sea por encima de la cabeza)

To rise a gun or weapon. Dependiendo del contexto, a veces es más descriptiva la segunda forma (la escuadra investiga una estancia con posibles enemigos).
.Efectuar un barrido con el arma (normalmente al hombro).
.Recorrer (la zona) con el arma.
To scan with a gun. Típico de las tácticas bélicas contemporáneas.
.Llevarse el arma al hombro con pesadez.
.Enarbolar el arma o trazar arcos (con pesadez).
To sling the weapon over one´s shoulder.
To sling the weapon.
Da idea del peso del arma.
.Retorcer (si se lleva un arma) o incluso hurgar.

.Dislocar.

.Luxar.

.Arrancar.

.Retorcer hasta arrancar (un miembro, por ejemplo).

To wrench. Siempre denota inquina por parte del agente.
.Constreñir.

.Apretar.

.Estrangular.

.Aplastar.

.Espachurrar.

.Reventar.

To squeeze or to press. Depende del agente, de cuánto se prolongue la acción y del registro, así como de la zona afectada.

Pues yo no veo ningún piojo, no. Espera, que tiro un poco para verlo más de cerca.

Por su parte, los efectos se refieren a lo que sucede cuando las técnicas de combate han dado en el blanco, han chocado contra alguna coraza o escudo o no han acertado su objetivo:

EFECTO TM DESCRIPCIÓN
.Destripar.

.Sacar las tripas o entrañas.

.Despanzurrar.

.Eviscerar.

To disembowel or to gut. ¿Hace falta decir algo más? Sí, que dependen del registro.
.Cercenar.

.Seccionar.

.Decapitar.

.Desjarretar.

.Despernar.

.Mutilar.
.Rebanar.

.Segar.

.Amputar.

.Sesgar.

.Escindir.

.Cizallar.

.Cortar.

To cut X off.

 

 

 

 

 

¡Hay tanto donde elegir! Ahora bien, algunas denotan mayor «pulcritud» que otras. Dependerá de la destreza marcial del agente y del contexto, claro.
.Hacer estallar.

.Detonar.

.Reventar.

.Explosionar.

.Desgajar.
.Volar (algo).

To blow X off. Hay matices: por ejemplo, «reventar» denota mayor «humedad» que «explosionar», que seguramente no dará lugar a restos orgánicos.
.Disparar.

.Abrir fuego.

.Fusilar.

.Ametrallar.

.Descargar.

To shoot (against). «Fusilar» es más restrictivo que «disparar», que es el término no marcado. «Ametrallar» denota una acción prolongada. «Abrir fuego» se refiere sólo al comienzo del tiroteo.
.Rebotar.

.Chocar.

.Impactar.

.Estrellarse.

.Alcanzar.

Bounce from or to hit against. A veces, no hace falta aludir a la idea de «rebotar» pues, según el contexto, la fuerza empleada y las superficies que choquen entre sí, se sobreentenderá que el objeto rebota.
.Matar.

.Liquidar.

.Acabar con.

.Eliminar.

.Asesinar.

To kill. Así damos variedad al texto. Podría decirse que «asesinar» funciona mejor con personajes específicos e importantes y que «liquidar» denota mayor crueldad.
.Cubrirse.

.Protegerse.

.Desviar (depende del contexto).

.Bloquear.

.Rechazar.

To parry. ¡Viva! Nos hemos cubierto a tiempo y el hacha ha impactado contra el escudo.
.Lanzar.

.Arrojar.

.Proyectar.

To hurl or throw. «Arrojar» suele referirse a tirar a alguien de algún punto elevado y «lanzar» se emplea más bien en sentido ascendente.
.Comer.

.Devorar.

.Darse un festín.

.Carcomer (armas con filo de motosierra).

.Roer (armas con filo de motosierra).

To eat. Depende del contexto y de lo mucho que el autor haya empleado la misma escena, pues un arma también puede devorar; sería una metáfora.
.Arrancar la piel (a tiras).

.Despellejar.

.Desollar.

.Excoriar.

To flail. ¡Ras! En el primer ejemplo, depende del contexto. El último, del registro y de lo que se repitan los anteriores.
.Soltar o proferir un alarido.

.Pegar un grito.
.Bramar.
.Gritar.

.Aullar.

.Chillar.

To scream or to yell. La violencia también puede ser acústica. Dependiendo de quién emita el sonido (si el atacante o la víctima) o del físico o de la naturaleza del personaje, nos decantaremos por unos u otros. Un elfo nunca bramaría; un orco sí.

 

El joven Timothy se entusiasmó sobremanera con el proceso de fabricación de Heinz Ketchup.

Por último, las consecuencias aluden a lo que sucede después de que las técnicas y efectos hayan tenido lugar.

CONSECUENCIA TM DESCRIPCIÓN
.Partir por la mitad.

.Separar a alguien de sus piernas.

.Cortar en dos.

.Seccionar por la mitad.

To cut in half. El problema va a ser siempre si es de forma horizontal o vertical. Dependemos del autor para que dé más datos. O bien, siempre podemos decantarnos por la primera opción, que seguro que no nos equivocamos.
.Sanguinolento.

.Desangrarse.

.Bañado en sangre.

.Ensangrentado.

.Empapado de sangre.

Bleeding. Depende del contexto. En muchos sentidos.
.Surtidor de sangre.

.La sangre mana con efusividad.

.Lluvia de sangre.

To Spray (blood). Al más puro estilo anime japonés.
.La sangre mana de forma profusa o con profusión.

.Cae un torrente de sangre.

.Cae una cascada de sangre.

.La sangre inunda X (el suelo, por ejemplo).

.La sangre cae en regueros.

To flood (blood). Lo hemos visto muchas veces en las películas cuando a alguien le atraviesan el estómago y se pasa a un primer plano de su rostro. Hay que transmitir la crudeza de la escena lo mejor posible.
.Destrozar.

.Desgajar.

.Fracturar.

.Desquebrajar.

.Aplastar.

.Defenestrar.

.Machacar.

.Romperse con un crujido.

.Crujir.

.Reventar.
.Abrir.

To crush. ¡Ay! Mis pobres huesitos de pollo. Hay que tomar más vitamina D.
.(Quedar hecho) una masa informe de restos sanguinolentos.

.(Quedar hecho) un puré (o una papilla) de restos orgánicos.

To become a bloody paste. No queda mucho reconocible de la víctima. Siempre denota viscosidad o espesor.
.Agonizar.

.Sufrir estertores.

.Morir entre jadeos.

.Sufrir convulsiones.

To agonize. No hay mucho que comentar.
.Morir abrasado.

.Morir incinerado.

.Arder hasta la muerte.

.Sufrir quemaduras fatales.

To burn. Cada una activa imágenes distintas. Hay que evitar el uso de «calcinar» en la medida de lo posible.
.Derretirse.

.Deshacerse.

.Formar un charco en el suelo.

.Licuarse.

To melt. «Deshacerse» es más higiénico que «derretirse», la verdad.

 

«¿Ve lo que le digo, doctor? Estas almorranas me matan».

A todas estas listas se pueden añadir «potenciadores», como «de golpe», «con rapidez», «de repente», «súbito», «con fuerza», etc. Ayudan a precisar más en las imágenes que queremos describir, según el caso.

Lo cierto es que este tema podría servir como base para una tesis doctoral. De hecho, creo que me dejo mucho en el tintero, así que es probable que añada más reflexiones con respecto al tema en el futuro. Espero que esta entrada os haya parecido útil o interesante.

Un saludo,

Sergio

Rapax, rapaces, rapónchigo o de la mano del editor en las decisiones del traductor

Ah, los frikis.

Siempre he tenido la opinión de que, en realidad, todos somos frikis de algo. Todos conocemos a frikis de los zapatos, del fútbol (espécimen muy extendido en nuestro país), de la fórmula 1, de los coches, de los videojuegos, de los juegos de rol, de la música, de los animales… Y es que la voz «entusiasta» parece que ahora se queda corta a la hora de describir la intensidad con la que nos volcamos en nuestras pasiones particulares. En los universos ficticios, como Star Wars, Warcraft, o Warhammer 40.000, la figura del friki es muy importante. Son los que se embarcan en proyectos no remunerados, que suelen superar la calidad de ciertos productos oficiales. En la literatura fantástica, son los que más se meten en la historia y los que ayudan a los autores a mejorar o a tener en cuenta ciertos asuntos, como contradicciones, muletillas o usos erróneos de algunas particularidades del universo en cuestión (léase «convenciones intertextuales»). Por lo tanto, no es de extrañar que crucifiquen a los traductores cuando, de forma ocasional, los términos que figuran en los textos meta no concuerdan con las convenciones terminológicas de su franquicia favorita. Esto puede darse por varios motivos, entre los que tienen cabida tanto el desconocimiento del traductor, como la mano del editor. Sin embargo, el lector siempre asume que todo ha sido culpa del traductor (aunque a veces el culpable no sea ninguno de los dos, sino el corrector, pero eso es otro menester). En resumen, los frikis protegen con uñas y dientes sus objetos de deseo; quieren que su «pureza» siga igual de inmaculada, como si se tratara de un amor platónico que se acaba echar al Típico Capullo (Homo ineptus) por novio («¡tú no sabes tratarla! mi amor sí que es verdadero»).

Que ya es decir.

Pero no mareemos más la perdiz. En esta entrada comentaremos un problema de esta índole que nos encontramos en cierta novela de la franquicia Warhammer 40.000. Se trata del término Raptor.

—Ah, yo también vi Parque jurásico.
—No, me refiero a lo que en el Codex: Marines Espaciales del Caos de Warhammer 40.000 se llamó Rapax del Caos (sic).

Este término fue con el que tradujeron el nombre que recibe un tipo de tropa del ejército de Marines Espaciales del Caos (sic), lo que a todos los efectos estableció el término en dos ediciones del reglamento del juego de mesa. Según nos informaron, se llegó a esa solución con el fin de evitar la ambigüedad con la voz gallega rapaciño alegando que, además, «rapax» significaba lo mismo en latín y, por ende, sonaba a gótico imperial la lengua que hablan los humanos en este universo, que viene a ser algo parecido a una especie de pseudolatín mezclado con inglés. No obstante, consideramos excesivo tal miedo a esa ambigüedad, y más teniendo en cuenta que dicho problema se limita a una parte del territorio español, debido a la familiaridad de los hablantes gallegos con esa categoría prototípica. Por ello, nos pusimos en contacto con el editor para consultarle el problema y, de paso, proponerle dos vías de acción: la primera consistiría en hacer caso omiso de posibles ambigüedades diatópicas y traducir raptor por «rapaz». La segunda consistía en romper ligeramente con la convención del trasfondo y dejar el término exotizado. Ahora bien, raptor procede del latín, como vemos en la siguiente entrada del DRAE:

raptor, ra.

(Del lat. raptor, -ōris).

1. adj. Que comete con una mujer el delito de rapto. U. t. c. s.

2. adj. ant. Que roba. Era u. t. c. s.

3. m. y f. Persona que secuestra a otra, por lo general con el fin de obtener un rescate. 

Como acabamos de mencionar, raptor también es una palabra latina. En el siguiente diccionario etimológico vemos la entrada para raptor y rapax:

raptor

c.1600, “raviser, abductor,” from L. raptor, agent noun from pp. stem of rapere (see rapid). Ornithological use is from 1873 (1823 in Latin plural Raptores).

rapacity

1540s, from M.Fr. rapacité (16c.), from L. rapacitatem (nom. rapacitas) “greediness,” from rapax “grasping” (gen. rapacis) “plundering,” from rapere “seize” (see rapid).

(http://www.etymonline.com/index.php)

Por último, veamos el monolingüe:

rap·tor

[rap-ter, -tawr]

noun

a raptorial bird.

Origin:

1600–10; < Latin raptor one who seizes by force, robber, equivalent to rap ( ere ) ( see rape1 ) + -tor –tor

(http://dictionary.reference.com/browse/raptor?s=t)

Como vemos, la solución rapax cuenta con cierta solidez etimológica; no obstante, ello no quita para que el lector alejado de las latitudes septentrionales de la Península Ibérica no sienta gran extrañeza por el empleo de esa solución, y especialmente cuando el término raptor ha calado tanto en el imaginario español tras la película Parque jurásico (1993). De hecho, los personajes que pertenecen a este tipo de tropa se comportan como aves de presa o como los infames dinosaurios bípedos de la película anteriormente mencionada, pues entre ellos se comunican mediante chasquidos de la lengua, gorjeos, siseos y gruñidos, y lo que el lector lee en determinados pasajes de la novela no es sino la transcripción de esos mensajes. En el siguiente epígrafe veremos esto con mayor profundidad.

Volviendo al paralelismo entre el nombre y la apariencia de estos personajes, hay que decir que están equipados con cohetes dorsales (el término acuñado es retrorreactores) con los que remontan el vuelo y se lanzan en picado sobre sus presas a las que despedazan, o bien con sus espadas o bien con las garras blindadas que les cubren los pies y las manos. Es más, el autor mismo pone de relieve el comportamiento bestial de estos guerreros, algunos de los cuales se han modificado tanto a sí mismos que ya no son ni capaces de andar erguidos, y además se mueven a cuatro patas, como un saurio. En resumen, estos guerreros evocan depredadores reptilianos y aves de presa en igual medida, hecho que hay que tener en cuenta a la hora de traducir (o no) raptor.


Para resolver esta dificultad, podemos apoyarnos en la teoría, más concretamente en el modelo scenes-and-frames de Fillmore (1977), en el que las scenes o escenas son las imágenes que se forman en nuestra mente cuando percibimos algo en nuestro entorno; sin embargo, estas distan mucho de ser meramente neutrales, ya que les otorgamos un valor de acuerdo, entre otras cosas, a la cultura a la que pertenecemos. Los frames o marcos, por su parte, designan los marcos lingüísticos como esquemas que representan paquetes de conocimiento estructurado, más o menos estable, que orientan la comprensión y búsqueda de nueva información. Son esquemas, abstracciones regularizadas en la mente y representan la gramática interna del hablante, a raíz de la cual conforman una scene en la mente del individuo. Si leemos la palabra «verano», probablemente pensaremos en una scene del sol brillando en un cielo azul sobre una playa (aunque puede que para una cultura localizada en un clima más frío dicho frame provoque una scene diferente).

Nuestro esquema mental, según modelo scenes-and-frames de Fillmore, quedaría tal que así:

A la izquierda, la tropa a la que se alude en esta entrada, que representaría la escena; en el centro y en la derecha, los dos marcos posibles por los que podemos optar.

Además, estos seres tienen la costumbre de desplazarse por los pasillos de la nave como los lickers del videojuego Resident Evil: reptan en una posición semierecta o se pegan a la pared con la ayuda de sus garras, lo que nos da otra escena sobre la que trabajar cuando el autor describe sus desplazamientos:

Mama, me han seguido a casa. ¿Me los puedo quedar?

El editor nos informó que, casualidades de la vida, otro traductor ya se había puesto en contacto con él por el mismo asunto y que ambos habían acordado romper la convención y emplear el término «rapaz». Para paliar la posible ambigüedad con rapaciño, optamos por añadir complementos del nombre, como en el siguiente ejemplo (véase V.O. de Blood Reaver: 139):

Talos turned to the Raptor.

TM:

Talos se volvió hacia el guerrero de los Rapaces.

Así pues, en este caso tanto el traductor como el editor coincidieron en que no querían respetar la convención; no se trata de desconocimiento por parte de los implicados en el proyecto.

Espero que hayáis encontrado la entrada interesante y que aportéis más sabiduría con vuestros comentarios.

Sergio

Fuentes:

JOHN FILLMORE, CHARLES. 1977. «Scenes-and-Frames Semantics». Linguistic Structures Processing. Amsterdam: A. Zampolli,pp. 55-82.

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